Mensaje Presidencial

Olayinka H. Babalola
Presidente 2026-2027

Septiembre 2026

Para Rotary, lo esencial siempre han sido las personas. No los proyectos. No las cifras. Las personas.

Nuestro objetivo de llegar a ser 1,25 millones de rotarios y 125 000 rotaractianos de aquí al 125.° aniversario de Rotary en 2030 también pone el énfasis en las personas.

Vuelvo a traer esta meta a colación no porque espere que la cifra en sí genere alguna sensación. Rara vez una cifra lo logra. La menciono porque una meta tan ambiciosa, me temo, corre el riesgo de percibirse abstracta y ajena al trabajo que hacen a diario nuestros clubes. No quiero que ese sea el caso. Hablemos, entonces, una vez más, de lo que realmente hay detrás de estas cifras.

Quisiera proponer un ejercicio muy sencillo a los clubes. Echen un vistazo al período comprendido entre los últimos cinco y siete años e identifiquen cuál fue el mejor. Quizás fue un año en el que hubo un repunte de nuevos socios, que decidieron afiliarse y —más importante aún— quedarse. Quizás fue un año en el que las reuniones pasaron a ser un evento sumamente esperado por los socios, en lugar de una obligación más en un calendario colmado de actividades. Identifiquen ese año. Y una vez identificado, les pido que busquen superarlo.

Esto no es un llamado a superar al club en el otro extremo de la ciudad ni al distrito vecino. Jamás fomentaremos la competencia entre los socios de Rotary. Más bien, es una invitación a cumplir con nuestros estándares más exigentes y esforzarnos por alcanzarlos una vez más.

¿Por qué me importa tanto y menciono siempre que puedo esta meta de membresía para el 2030? Porque detrás de cada una de esas cifras hay una persona cuya vida podría cambiar gracias a nuestra organización. Hablo de cambios como los que mi vida y la de ustedes han registrado. Rotary me ha dado amistades que han florecido durante décadas, un sentido de propósito que no sabía que andaba buscando y algo que, con el correr del tiempo, llegué a sentir casi como una extensión de mi familia. Me imagino que muchos de ustedes también lo viven así, cada uno a su manera.

Lo que ofrecemos cuando invitamos a alguien a afiliarse es justamente eso: una experiencia que te cambia la vida. Ahora mismo, en sus respectivas comunidades, hay personas para quienes formar parte de Rotary podría cobrar pleno sentido… si tan solo alguien se tomara la molestia de invitarlas. Así que compartan su historia con ellas. Cuéntenles con sinceridad cómo Rotary los ha transformado, y no se limiten a hablar de los proyectos que hayan dirigido o los fondos que hayan recaudado: hablen sobre en quiénes se han convertido a lo largo del recorrido. Este tipo de historias alberga el potencial de llegar al corazón —un lugar al que no siempre es fácil llegar— de quienes las escuchan.

Si nuestra intención es generar un impacto duradero, de esos que perduran por generaciones y generaciones, necesitamos más personas a nuestro lado para que, codo a codo, llevemos adelante nuestra labor. Unamos fuerzas, no solo este mes, sino todos los meses, todos los años, para dar forma a un Rotary que inspire más fuerza, alegría y sentimiento de familia. Como la familia que siempre ha sido para mí.

Identifiquen su mejor año y busquemos ser mejores que nuestra mejor versión. Juntos.

 

Agosto de 2026

La paz no surge por casualidad. Debe buscarse con voluntad, construirse con estrategia e integrarse con intención en todo lo que emprendemos. Ese es el desafío que planteo este año al mundo rotario.

Desde hace mucho tiempo, Rotary considera a la paz como una de sus áreas de interés. Pero creo que la paz debe ser algo más que una categoría de trabajo que reservemos para ciertos proyectos. Debe convertirse en el cristal a través del cual decidamos mirar siempre que planifiquemos algo, prestemos servicio y reflexionemos sobre qué tipo de impacto queremos dejar realmente.

El Instituto para la Economía y la Paz identifica ocho pilares de la paz positiva: un gobierno que funcione eficazmente, un ambiente empresarial sólido, la distribución equitativa de recursos, la aceptación de los derechos de los demás, las buenas relaciones con los vecinos, el libre flujo de información, altos niveles de capital humano y bajos niveles de corrupción. Estos pilares describen las condiciones que hacen posible una paz duradera. Analizándolos con atención, veo un potencial enorme para Rotary. No porque nuestra labor promueva automáticamente la paz, sino porque puede hacerlo cuando actuamos de forma deliberada.

 

Esa es la palabra clave: deliberada.

 

Un proyecto de suministro de agua, en sí mismo, no basta para construir la paz. Pero un proyecto de suministro de agua diseñado a partir de los Pilares de la Paz Positiva —donde se plantee cómo el acceso equitativo a los recursos fortalece la confianza de la comunidad— puede empezar a sentar esas bases. Un programa de capacitación profesional no es garantía de reconciliación. Pero un programa que, con intención, atraiga a comunidades divididas y las una en torno a oportunidades económicas compartidas puede ser el primer paso hacia ella. El proyecto no cambia. La intención, sí.

En Colombia, el programa Caminos hacia la Paz y la Prosperidad de Rotary es un ejemplo de cómo trasladar todo esto a la práctica. El programa, que se desarrolla en comunidades marcadas por décadas de conflicto armado y desplazamientos, combina el empoderamiento económico con la capacitación en resolución de conflictos y un proceso de reconciliación dirigido por la comunidad. La paz no era un efecto secundario meramente anhelado. Era un elemento fundamental del diseño. Ese es el criterio que nos pido que sigamos.

Al momento de planificar tu próximo proyecto, independientemente de su área de interés, te invito a que te tomes un momento y te preguntes: ¿De qué manera contribuye a crear las condiciones necesarias para la paz? Consulta los Pilares de la Paz Positiva Identifica los puntos de contacto con tu labor. Luego, haz que esa conexión sea intencional. Comparte lo que vayas aprendiendo con el club, el distrito y la comunidad. Cuanto más hablemos de la paz como una práctica, más que como un destino, más irá calando de forma natural en todo lo que emprendamos.

No se trata de llevar a cabo otra tarea. Se trata de llevar a cabo nuestra tarea de otra manera: con mayor conciencia, mayor sentido de propósito y una visión más nítida del mundo que queremos construir. Cada proyecto de Rotary encierra un importante potencial. Nuestra tarea consiste en liberarlo, no por casualidad, sino por elección propia.


Julio de 2026

 

Te sorprende cuando un desconocido sentado al otro lado de la mesa se convierte en un amigo de siempre. Te sorprende cuando el impacto que tuvo un pequeño proyecto en un barrio se multiplica más allá de lo imaginable. Y quizás te sorprenda cuando descubras que la persona que más ha cambiado gracias a Rotary… eres tú.

Por eso, este año, el llamado que tenemos es el de sacarle partido al cambio que opera en nuestro interior, mirar hacia el futuro y generar un impacto duradero.

Ahora bien, quiero dejar en claro qué significan estas palabras. El cambio es solo el comienzo. Es el impacto es lo que perdura. No debemos olvidar el impacto que cada proyecto tiene a largo plazo. ¿Cómo puede un nuevo sistema de abastecimiento de agua contribuir a la salud de una comunidad a largo plazo? ¿Pueden los residentes ayudar a otras comunidades a construir sus propios sistemas de abastecimiento? ¿Cómo se integra un aula nueva dentro de una estrategia más amplia para mejorar la educación en una localidad? Ese es el tipo de reflexiones que necesitamos.

Al priorizar el impacto, también debemos tener en cuenta de qué maneras la construcción de la paz es el producto de nuestras acciones. La paz no surge por azar. Debe construirse con intención y estrategia. Cuando planifiques tu próximo proyecto, pregúntate: «¿Cómo contribuye este proyecto a crear las condiciones propicias para la paz?» Consulta los pilares de la Paz Positiva y descubre cómo todo lo que acometemos puede hacer que el mundo dé un paso más hacia la paz.

Cuanto más grande sea el cambio en tu comunidad y en el mundo, más grande será el cambio en ti. No te limites a hablar de proyectos emprendidos o de fondos recaudados. Cuéntale al mundo cómo Rotary ha dejado huella en tu identidad: las historias personales son, al fin y al cabo, las encargadas de abrir nuevos caminos, inspirar a los socios nuevos y recordarnos por qué estamos aquí.

Además, la narración de historias es una vía extraordinaria si de captar nuevos socios y recaudar fondos se trata. Si nuestro objetivo es erradicar la polio, difundir la paz y dejar una huella duradera en el mundo, necesitamos alistar a más personas y recursos. Hemos fijado la meta de crecer hasta alcanzar a ser 1,25 millones de rotarios y más de 125 000 rotaractianos para el año 2030, justo a tiempo para el 125.º aniversario de Rotary.

Reúnete con tu club, den un paseo en el tiempo y repasen los logros alcanzados en los últimos años. ¿Cuál fue el mejor año? Quizás fue uno en el que cosecharon un número récord de socios. Quizás fue uno en el que recaudaron tal cantidad de fondos que superaron una de sus metas. Quizás fue uno en el que concluyeron un proyecto que sigue dando que hablar en la comunidad entera. Cuando encuentren ese año, los desafío a velar por que este sea aún mejor.

Así, y entre muchas otras maneras, generaremos un impacto duradero en todo el mundo, en nuestras comunidades y en nosotros.

Gracias, queridos amigos. Pongamos manos a la obra.